HORACIO SPALLANZANI
Diputado Provincial UCR
Tanto el cargo de Director General de Educación como los otros dos vocales, deben ser propuestos por el Gobernador y requieren el Acuerdo de la Cámara de representantes de la Provincia. El único requisito que impone la Constitución es que sea docente, y paralelamente una Ley aclara que puede tener título docente o un mínimo de 10 años como docente universitario, además de la ciudadanía y 30 años de edad.
Cualquiera con estas simples condiciones puede acceder a tan importante cargo. ¿Entonces, quién pone la exigencia de idoneidad y excelencia, en fin, de los atributos que tan alto y sensible cargo requiere? Evidentemente deben ser, el Gobernador que lo propone y los Diputados que deben prestar su acuerdo.
El Gobernador, según sus propios dichos ante la Cámara y públicamente, sólo aspira a poner orden administrativo. De política educativa no se habla, sólo de obra pública en construcciones nuevas. Los edificios existentes se deterioran y no se mantienen mientras el mobiliario conforma ruinas de hierro y madera, mientras los sanitarios obsoletos o inutilizados, son apenas la parte visible de la decadencia de la infraestructura. Así, la educación alcanza niveles que no se pueden mensurar por falta de evaluación de la calidad educativa, según el propio reconocimiento del postulante que ya ejerce.
De lo que no se habla, es de cómo se revierte la decadencia educativa, que no es sólo provincial, este es el aspecto fundamental que esta designación del Director General de Educación no toma en cuenta. Cuando la Constitución pide un docente, esta pidiendo un educador, alguien comprometido con la educación, en su formación y en su actividad posterior, alguien que sobresalga por la investigación, el desarrollo de programas y el diseño de políticas educativas con un marco académico fundado.
Nada de esto puede acreditar el postulante del Poder Ejecutivo. Buen alumno de la carrera de Ciencias Económicas, dos módulos de un posgrado en docencia, cursos de 1 o 2 días de duración en materias de economía y cargos docentes de auxiliar, ayudante y jefe de trabajos prácticos de la Facultad de Economía de la UNAM, es todo lo que exhibe el currículum del postulante, además de Concejal de Apóstoles y funcionario comodín.
Pretendemos más, sólo así se podrán llevar adelante políticas educativas que logren revertir la decadencia, una crisis que continúa a pesar de una década de crecimiento económico. El Bloque de la UCR no prestó su acuerdo a la resignación de sólo poner orden administrativo donde hace falta otra cosa.